La odontología deportiva consiste en la prevención y el tratamiento de lesiones deportivas relacionadas con las enfermedades bucodentales, así como el tratamiento y prevención  de lesiones deportivas que traumaticen las estructuras bucodentales.

Enfermedades bucales afectan el rendimiento de de los deportistas a cualquier edad e influyen muchísimo en el estado de salud general del mismo para conseguir nuevos objetivos deportivos. Y por otro lado, el propio deporte, especialmente en aquellos donde hay contacto físico puede producir traumatismos faciales y dentales de importancia.

La Odontología Deportiva puede definirse como una disciplina especializada que tiene como fin seleccionar, orientar, supervisar, y cuando sea necesario, tratar a los deportistas en los certámenes deportivos de cualquier nivel, incluyendo los escolares, así como asesorar a cualquier persona que realice actividad deportiva.

Clínica Dental Sant Lluis  en su departamento de odontología deportiva, tiene unas PAUTAS  para todas las personas, niños, adolescentes y adultos que practiquen actividades deportivas. Estas pautas han sido elaboradas porque se OBSERVA  que es cada vez más necesario proteger las estructuras dentarias durante las actividades deportivas y el ejercicio físico.

Están divididas en tres apartados.

  1. Incluye los exámenes dentales previos a cualquier actividad deportiva.
  2. Recomendaciones para el uso de protectores bucales así como dietas nutricionales según el ejercicio físico.
  3. Listado de deportes en los que se exige el uso del protector bucal.

1. EXPLORACIÓN CLÍNICA DENTAL DEL DEPORTISTA O DE CUALQUIER PERSONA QUE QUIERA MANTENER SU SALUD FÍSICA

Toda persona que practique deporte y más aquellas personas que hagan deporte de competición, especialmente el escolar deben tener una historia y exámen odontológico bien detallado y actualizado cada 6 meses.

Se efectúa un examen bucodental inicial para identificar toda condición que pueda contraindicar, de manera temporaria o permanente, toda participación en las actividades deportivas o de educación física.

Este exámen debe estar acompañado por una radiografía panorámica de toda la cavidad bucal. La clínica elabora un informe específico y confidencial, para las organizaciones deportivas, club y los padres en caso de menores de edad. Donde se detalla la salud dentobucal del deportista o en caso de patología si esta es temporal o permanente e imposibilita ciertas prácticas deportivas. También detalla, en función el deporte que se practique que prevenciones, cuidados y protecciones se deben realizar.


2. RECOMENDACIONES PARA EL USO DE PROTECTORES BUCALES

Los protectores bucales se usan para prevenir lesiones accidentales de dientes, tejidos blandos y arcos dentales, que pueden producirse durante la actividad deportiva.

Su efectividad para prevenir accidentes está bien probada. Pueden también ayudar a amortiguar el golpe recibido en la región facial y reducir el daño producido en el cerebro y otras partes de la cabeza y el cuello.

Hay tres tipos de protectores bucales:

Clase I Protectores que se venden comercialmente y se usan (Stock o estándar)
Clase II Semi-adaptables (hechos en boca directamente) termoadaptables
Clase III Individuales hechos por un odontólogo sobre la base de modelos

Requisitos de los protectores bucales:

Tener una retención adecuada para permanecer en posición durante la actividad
Permitir una relación oclusal normal
Cubrir el arco maxilar
Eliminar las interferencias
Reproducir la anatomía maxilar
Permitir la respiración bucal
Proteger los tejidos blandos

Los únicos protectores que proporcionan la protección máxima requerida son los individuales, fabricados por odontólogos sobre la base de modelos dentales del deportista y en función de la edad del mismo. Existen protectores especiales para los que tienen tratamiento de ortodoncia.

Los protectores Clase I son totalmente desaconsejados e incluso peligrosos, pues no solo no protegen en algunas circunstancias, sino que pueden incluso producir daños en las encías y en la posición de los dientes.

Los protectores clase II usados frecuentemente por su economía, se ha comprobado que alteran gravemente el crecimiento dental, se desadaptan fácilmente y no deben ser usados en niños en crecimiento. Hay que tener cuidado con los colores pues no hay garantía de toxicidad en algunos casos.

Los de clase III son los mejores por tener una supervisión médica y un control en cuanto a la afectación de los mismos sobre las encías y los dientes.

Los protectores hay que cambiarlos o irlos adaptando frecuentemente sobre todo en épocas de crecimiento.

 

3. DEPORTES QUE REQUIEREN PROTECCION BUCAL

Hay dos grupos de actividades deportivas donde debe tenerse en cuenta el riesgo de accidentes:

  1. Deportes de alto riesgo:
    Artes marciales
    Boxeo
    Fútbol (americano, soccer)
    Hockey en todas sus variantes
    Patín carrera
    Rugby
    Baloncesto

  2. Deportes de mediano riesgo:
    Equitación
    Paracaidismo
    Squash
    Waterpolo
 

RECOMENDACIONES

Para todas personas que realicen actividad deportiva que se realicen un exámen Odontológico con un odontólogo deportivo.

Esta exploración es muy especial para niños que practican deporte escolar y adolescentes en competiciones deportivas.

Hay que usar protectores dentobucales en deportes de contacto físico.

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